lunes, 17 de octubre de 2011

¡Pobres botas!

Parece que no soy el único que sufrió en el Curavacas. Si yo sufrí en la subida, mis botas sufrieron en la baja por la pedrera al deslizarnos a lo loco. Se me están desgajando algunos tacos ¡Justo ahora que empiezo a hacerme a las botas!


Probaré con un poco de loctite...